LA RUBIA Y LA MORENA

febrero 1, 2008

 pi-y-mo.jpg

(Siempre que aparezca la palabra colegio se debe visualizar un patio de hormigón gris, húmedo, helado…) 

Mi amiga Pi

Hace algunos años, cuando Dios todavía era Dios,  estaba en la fila de formación de mi colegio, entre la manada.

De repente, sale de la nada una especie de personita con mini rebook rosa y peto tejano que intentaba ocultarse a toda costa detrás de sus gafas.

En mi primer vistazo a ella ví, entre muchas cosas,  como su mirada pedía a gritos: “por favor, por piedad,  trágame tierra.”

Era el primer día de colegio… para ella. Nosotros ya habíamos empezado hacia un mes.[1]

A punta de bocadillos de tortilla francesa y caminatas en círculo en el patio del colegio, con frió, con cólicos,  sin dinero, gorroneando a  los chicos del curso anterior, y sobre todo partidas de risa rajando de todo Dios, SOBREVIVIMOS.

Lo cierto es que no hacíamos planes de futuro más que para ligar. Tambien ella soñaba con ser escritora y yo la verdad no me acuerdo pero tenia que ver con musica.

Hablábamos mucho de chicos. De lo hp que era la profe de química y su pelo de escoba mil veces teñido y engrosado con henna y sus consiguientes efectos secundarios: canas amarillas de un diámetro por el cual una araña podía escalar sin problema. (Episodio de séptimo)

Y lo guapetón y cabroncete que era el de física. Un ejemplar de canalla adorable.

del Culo perfecto de Lino F, de lo hermoso que era Pablo Z, y Ramon…. ayy este RAMON.

Como sacar diez sin estudiar???

De lo vergonzoso que resultaba para algunos profesores ir en ropa deportiva, por eso de las imprudencias de la naturaleza cuando las quinceañeras se pasean por la pizarra.

Describo un par de circunstancias estupidas de desasosiego de la época colegial. Pero fue toda esa mierda la que de cierta manera nos empujo a unirnos en un grupo que se adoraba.

Un grupo compuesto por subgrupos,  Por supuesto, unido en defensa propia.

Un grupo de freakies. Que después del paso de los años y de experiencias individuales, siguen sintiendo en su interior ser parte de esa colectividad especial.

Pi, además de todas esas cosas casi alienígenas que representaba y defendía con pasión: sui generis, Charlie García, The cure, Benedetti, Cortazar, la marihuana, la tuna, las amistades súbitas en buseta pulgosa, la depre, NO AL DEPORTE, MEDELLIN de traquetos, MEDELLIN PIJO,  Para mi era la representación de la amistad en estado puro.

  Y A pesar de todo esto nos perdimos el rastro durante casi 15 años. Rodabamos sin rozamiento sobre la misma mesa de billar pero ella fue rodando a una esquina y yo a otra.

Producto de la dulce casualidad de repente estamos otra vez juntas pero esta vez en otro escenario: la road movie.

De nuevo caminamos por la misma vereda, de nuevo me defiendes y te defiendo. De nuevo nos PARTIMOS DE RISA tras horas de teléfono.

QUE BUENO!!! Que delicia volver a estar juntas.

Es muy simple todo esto, pero como siempre es autentico.

(y no se me ponga a berriar ahora no?)


[1] Como se puede ser mas valiente?  Es que enfrentarse a nosotros (la manada) de buenas a primeras, tiene mucho merito.

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2 comentarios to “LA RUBIA Y LA MORENA”

  1. Pi said

    Pues sí me pongo a berriar, so pendeja!!!!! sin complejos, coño! que estas exaltaciones d el amistad son así, y una tiene que emocionarse de purita felicidá!!!!!

  2. Cesar said

    Uffff…y que lo digas que debe tener merito.
    Thelma & Louise al lado vuestro unas teresianas.Como para andar jugandose la vida asi alegremente.

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